
Información
Cavia porcellus, conocido como cuy, cuyi, cuye, cuyo, cuis, cobaya, curiel, acure, o conejillo de Indias, es una especie de roedor perteneciente a la familia Caviidae y al género Cavia.
Masa Corporal: 0,9 – 1,2 kg (Macho, Adulto)
Promedio de vida: 5 – 7 años
Periodo de gestación: 59 – 72 días (Adulto)
Longitud: 20 – 40 cm (Adulto)
Especie: C. porcellus; (Linnaeus, 1758)
Clase: Mammalia
El entorno de la cobaya debe ser seguro, espacioso e higiénico.
Espacio Grande: Necesitan una jaula ancha y larga, nunca alta. El espacio mínimo recomendado es de al menos 120 x 60 cm por cobaya para que puedan correr.
Suelo Sólido: Utiliza un suelo firme o forros de tela/fleece para proteger sus patas pequeñas. Evita virutas de madera (pino o cedro) o aserrín, ya que el polvo es irritante para sus vías respiratorias.
Refugios: Como son animales de presa, necesitan escondites (casitas, túneles) para sentirse seguras y evitar el estrés. Coloca refugios en distintos puntos de la jaula.
Limpieza Frecuente: Retira heces y restos de comida todos los días. Realiza una limpieza profunda de toda la jaula con agua caliente y vinagre (un desinfectante seguro) al menos una vez por semana.
Son Sociales: Las cobayas disfrutan de la compañía; considera tener al menos una pareja para evitar la soledad, que puede llevar a la depresión.
Cuidado con las Temperaturas: Son muy sensibles a los cambios de temperatura. Coloca su jaula en un lugar tranquilo, lejos de corrientes de aire frío y de la luz solar directa y el calor excesivo.
Corte de Uñas: Sus uñas crecen constantemente. Debes cortarlas periódicamente para prevenir deformidades y problemas al caminar. Si no sabes cómo, pídele a tu veterinario que te muestre la técnica.
Cepillado: Las cobayas de pelo largo necesitan cepillados regulares para evitar enredos y mantener su pelaje limpio.
Visitas al Veterinario: Programa chequeos de salud al menos dos veces al año con un veterinario especializado en animales exóticos. Es crucial revisar sus muelas, que a menudo son fuente de problemas de salud.
Consulta a tu veterinario de inmediato si notas:
Falta de apetito o deja de comer heno.
Heces pequeñas, secas, o diarrea.
Babeo (puede ser signo de problemas dentales).
Letargo o falta de actividad.
Pérdida de peso.